
Renault y PSA Peugeot-Citroën recibirán cada uno un crédito de 3.000 millones de euros. “Para permitir (a los constructores) preparar serenamente el futuro, el Estado acordará a cada uno de nuestros grandes constructores un préstamo de 3.000 millones de euros por un período de cinco años”, declaró Sarkozy al término de una reunión con los responsables del sector del automóvil. Según el secretario de Estado para la Industria, Luc Chatel, Renault Trucks, filial del sueco Volvo Group especializada en la fabricación de camiones, recibirá un préstamo de “más o menos 500 millones de euros”.
A cambio de estos préstamos a una tasa preferencial del 6%, “Renault y PSA se comprometieron a no cerrar ninguna de sus instalaciones durante el período de esos préstamos y a hacer todo por evitar los despidos”, insistió Sarkozy. El sector del automóvil representa más o menos el 10% de los empleos en Francia. Tanto PSA como Renault, que concentran el 40% de su producción en Francia y emplean directamente a 140.000 personas en ese país, confirmaron que aceptan las condiciones.