Gerbert dijo que había examinado unas 850 objeciones al plan de reestructuración presentadas por accionistas de GM, entre otros, pero alegó que no las hallaba válidas. “Una vez más, la corte es sensible a sus preocupaciones, pero no puede ayudarlos”, escribió el magistrado. “GM es insolvente sin esperanzas, y ahora no hay nada para los accionistas; no va a haber nada para los acreedores no asegurados”.
GM, que se acogió al capítulo 11 de la Ley de Quiebras estadounidense (traducido en la Argentina: entró en concurso de acreedores, manteniéndose operativo) el 1° de junio, tras alcanzar acuerdos con su principal sindicato y el grueso de sus principales acreedores, estaría planeando el lanzamiento de una nueva compañía a mediados de julio. Bajo el plan propuesto, el Gobierno norteamericano tendría el 60,8% del capital de GM a cambio de unos 50.000 millones de dólares en préstamos de emergencia.